Por Pipo Rossi

El General Don Francisco "Pancho" Ramírez nació, en las cercanías del Pueblo de Arroyo la China (Concepción del Uruguay, Entre Ríos), el 13 de Marzo de 1786, siendo sus padres el Señor Don Juan Gregorio Ramírez y la Señora Doña Tadea Jordán. Su madre “era nativa de Buenos Aires e hija del Señor Don Antonio Jordán, colono nacido en la Isla de Malta (Italia)”, mientras que su padre “había nacido en Paraguay y, como patrón de una pequeña embarcación, comerció en el río Uruguay y fue propietario de un establecimiento de campo ubicado en el distrito Arroyo Grande”.

Más tarde, en 1789, la Señora Tadea Jordán enviudó y contrajo segundas nupcias con el Señor Don Lorenzo José Francisco López, “español o portugués”. De este nuevo enlace nació el General Don Ricardo López Jordán, “también conocido por su actividad política y a su vez padre del último Caudillo e insurgente Federal, del mismo nombre y apellido”.

El General Don Francisco Ramírez recibió una buena instrucción elemental del Fraile Don Mariano Agüero, en su tierra natal. Luego, se hizo cargo de la administración del establecimiento de Arroyo Grande “donde lo designaron, por su familiaridad y sus hábitos de vida singular y de trabajo, Alcalde de esa jurisdicción, cuando aún no había cumplido los veinte años de edad”.

Posteriormente, en aquel contexto, el Comandante de Entre Ríos, Señor Don José de Urquiza (Padre), lo designó “Oficial de Cívicos”, en cuya condición revistaba cuando llegaron las noticias de la Revolución de Mayo de 1810 y el pedido de reconocimiento y adhesión a la Junta Provisional Gubernativa constituida en Buenos Aires. Así, el General Don Ramírez, “se convirtió en defensor del ideal revolucionario, en la Costa del Uruguay, contra la reacción realista”.

Más tarde, fue Lugarteniente del General Don José Gervasio Artigas y, junto al General Don Estanislao López, enfrentó, en 1820, a los porteños en la Batalla de Cepeda, “provocando con su triunfo la caída del Directorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata”. Posteriormente, desafió al “Protector de los Pueblos Libres”, derrotándolo, y creó la “República de Entre Ríos”, convirtiéndose en su “Jefe Supremo”.

Mientras tanto, en aquel período, Buenos Aires y Santa Fe se aliaron y conspiraron contra el General Don Ramírez, “obligando al Supremo Entrerriano a emprender una nueva campaña militar, la que inició en territorio santafesino y se extendió a Córdoba”.

Luego, tras agotadoras jornadas de lucha, el ejército entrerriano quedó exhausto y, el 10 de Julio de 1821, “fueron alcanzados en Las Piedras del Río Seco” por las fuerzas combinadas del General Francisco Bedoya, delegado del Gobernador Cordobés (General Don Juan Bautista Busto), y del Señor José Luis Orrego, hombre del Gobernador de Santa Fe (General Don Estanislao López). “El combate duró todo el día hasta que los entrerrianos fueron derrotados”. El Jefe Supremo, General Don Ramírez, “falleció de un balazo al intentar salvar a su mujer”, la Señora Doña Delfina.

Finalmente, pese al dolor del Pueblo y la disolución de la República de Entre Ríos, “su cabeza fue exhibida, como trofeo de guerra, en el Cabildo de Santa Fe”.