La administración Plaza Huincul fue el centro desde el cual se encararon las campañas para abrir nuevos yacimientos: El Sauce, Catriel, Challacó y Rincón recibieron a los trabajadores de YPF que iban abriendo nuevos pozos y conviviendo con las riquezas naturales casi vírgenes de la estepa patagónica. Roberto "Tito" Abarzúa atesoró en su memoria una parte de esa historia.