La imagen puede contener: 2 personasPor: Pipo Rossi

Pedro el Ermitaño, quien había recibido el apoyo del Papa Urbano II para marchar hacia la Tierra Santa, partió de Italia "junto a miles de civiles y 20.000 cruzados". Más tarde, llegó a Constantinopla, "donde fue recibidos por el ejército bizantino que les facilito barcos para que cumpla su objetivo".

Finalmente, el 21 de Octubre de 1096, en Nicea (actual Turquía) ingresó "dentro de tierra hostil para los peregrinos cristianos". En la travesía iban algunos individuos "que realizaron un peregrinaje armado". Este grupo fue la clave para entender el trágico destino de la caravana, "ya que adentrarse con armas sobre suelo musulmán fue tomado como una invasión". Así, en las puertas de Nicea, los cristianos fueron embocados por los musulmanes "quienes masacraron la caravana casi totalmente". Finalmente, Pedro el Ermitaño escapó a Constantinopla "con unos pocos sobrevivientes".

Esto enfureció a todo Occidente, "iniciando la acción militar directa contra los musulmanes". La Primera Cruzada comenzó oficialmente y cada vida perdida ese día fue pagada "con el doble de vidas de musulmanes". Esa fue la propia consigna de Urbano II, "que logró agrupar a casi todo el Cristianismo para acabar con la toma de Jerusalén, en 1099, masacrando a los habitantes musulmanes y judíos radicados en ella".