Rusia llamó a una "salida constitucional" en Bolivia tras la renuncia del presidente Evo Morales, forzada por la violencia desatada por la oposición y que, según el Kremlin, sigue "las pautas de un golpe de Estado orquestado".

"Acogemos con alarma la dramática evolución de acontecimientos en Bolivia, donde una oleada de violencia desatada por la oposición impidió agotar el mandato presidencial de Evo Morales", expresó el Ministerio de Exteriores ruso en un comunicado.

El gobierno de Vladimir Putin consideró "profundamente preocupante que el desarrollo de los acontecimientos, siguiendo las pautas de un golpe de Estado orquestado, malograse la disposición del gobierno de buscar soluciones constructivas y dialogadas a lo largo de esta crisis política interna".

Moscú instó "a todas las fuerzas políticas de Bolivia para que actúen de forma responsable y sensata, busquen una salida constitucional para recuperar la paz y la tranquilidad", reportó la agencia de noticias Europa Press.

Igualmente, llamó a restablecer "la gobernanza en las instituciones del Estado y garantizar los derechos de todos los ciudadanos y el desarrollo económico y social del país, con el que nos une una relación de amistad, interacción constructiva y cooperación mutuamente ventajosa".

Morales presentó su dimisión tras conocerse el informe preliminar de la auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA) de las elecciones del 20 de octubre, en la que se constataron irregularidades, y tras perder el apoyo tanto del Ejército como de la Policía.