Las cuentas del sector público cerraron a septiembre con un déficit acumulado de $ 153.315 millones lo que equivalió a un 1,1% del PBI, por debajo del 2,1% de los primeros nueve meses del año pasado.

Con este resultado y un progresivo aumento del superávit fiscal en los próximos meses “garantizamos a los argentinos que no vamos a tener una nueva crisis”, enfatizó este lunes el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, al dar a conocer las cifras de las cuentas públicas durante una conferencia de prensa.

Dujovne aseguró que con los resultados presentados “estamos con un margen confortable para cumplir con la meta anual de déficit primario, de 2,7% del PBI”, y recordó que la crisis cambiaria iniciada en mayo obligó a modificarla pasando de -3,2% del PBI a -2,7% para 2018.

En cuanto a las cifras, el déficit de $153.315 acumulado de enero a septiembre resultó un 3,1% menos a los $ 222.379 millones de igual período del año pasado, cuando ese resultado negativo equivalía a 2,1 puntos porcentuales del PBI.

En tanto, el déficit financiero aumentó 3,5% al quedar en $383.942 millones (2,8% del PBI) frente a los 370.989 millones del año pasado (3,5%)

Con estos resultados, Dujovne aseguró que pronto “vamos a ir viendo estabilización monetaria y desaceleración de la inflación, y en los próximos meses es probable que Argentina ingrese en una etapa de superávit comercial; les garantizamos a los argentinos que no habrá una nueva crisis”.

Estas cifras se obtuvieron luego de que en septiembre, el sector público redujera su déficit fiscal primario en un 27,1% interanual, colocándose en $ 22.854 millones, mientras que el financiero aumentó 9,1%, entre otras cosas, producto de la devaluación, para sumar $ 55.858 millones.

Dujovne destacó que “llevamos 15 meses consecutivos con los ingresos creciendo por encima de los gastos primarios. Es lo que nos está permitiendo ir reduciendo el gasto primario”, enfatizó.

En septiembre, los gastos primarios subieron 26,5%, por debajo del ritmo de crecimiento de los ingresos, que aumentaron 36,6% interanual.

Acerca de la presión impositiva que implica la aceleración del ajuste fiscal, Dujovne reiteró que imponer retenciones a las exportaciones “fue una decisión difícil porque es un impuesto distorsivo”, pero subrayó que es una medida “transitoria, necesaria para proteger a los argentinos”.

Dujovne también aseguró que, en el caso del aumento en el pago de Bienes Personales “estamos trabajando para que impacte lo menos posible” el año próximo.

Sin embargo, recordó que Cambiemos está en minoría en ambas cámaras y que “hay gobernadores que impulsan modificaciones para el año próximo”.

Además, “estamos trabajando para que esto impacte lo menos posible en el campo, para que no haya una mayor presión impositiva sobre este sector”.

Dujovne desestimó las críticas de una parte de la oposición que apuntan a que el proyecto de Ley de Presupuesto “está lleno de “parches” , al asegurar que Cambiemos “está trabajando muy bien con buena parte de la oposición para tener un presupuesto sancionado”.

“Quizás es genérico decir que la oposición habla de parches, pero si se trata del kirchnerismo, ellos sí fueron un gran parche”, dijo Dujovne.