La imagen puede contener: una persona, de pie y textoPor Pipo Rossi

El 19 de Noviembre de 1780, en el departamento de Cuzco (Virreinato del Perú) y en el marco de la "Rebelión de Túpac Amaru II" contra los españoles, el líder revolucionario libró la Batalla de Sangarará, donde un grupo considerable de Pueblos Originarios y mestizos, hartos de las cargas tributarias y fuertemente identificados con Tupac Amaru, atacaron con todos los elementos disponibles, desde piedras hasta guadañas, provocando la desbandada de muchos españoles y sus familias hacia la Iglesia del pueblo. Allí, después de un combate reñido entre los pocos defensores españoles y los nativos, explotó un polvorín, “quemando la Iglesia y otras casas muy cercanas”. Este hecho “terminó provocando la muerte de cientos de personas que estaban en su interior, quienes ante sus últimos momentos solo se dedicaron a rezar”.

El avance de Tupac Amaru II sobre esa localidad, y la ejecución de Arriaga, recrudeció los esfuerzos de los españoles por doblegar al líder indígena, al que finalmente ejecutaron al año siguiente.