No hay texto alternativo automático disponible.Por Pipo Rossi

En 636 el Imperio Sasánida, ubicado en el centro de la región donde el Islam aspiraba a expandirse, se enfrentó a los seguidores de Alá. Los musulmanes movilizaron 35.000 guerreros frente a 35.000 sasánidas. Los persas utilizaban distintos elefantes y, tras una sangrienta batalla de tres días, los musulmanes lograron hacer cundir el pánico en los grandes animales “que retrocedieron rompiendo las filas y permitiendo la masacre Persa”.

Finalmente, en la noche del 19 de Noviembre, los musulmanes se impusieron, en la Batalla de al-Qadisiyya.

A partir de este momento, “Irak e Irán fueron ocupados por el nuevo Califato Musulmán y se desintegró el Imperio Sasánida”. Además, en estas regiones se asentaron grupos musulmanes de chiitas, contrapuestos a los sunitas ubicados en el resto de Oriente Medio y el Norte de África.