(Fuente: Polítika Chile)
Fue el ministro del Interior, Andrés Chadwick, quien dio a conocer la destrucción de la evidencia y la salida de los cuatro uniformados de la institución. Junto a ellos, presentaron su renuncia Mauro Victtoriano, Jefe Zona Araucanía Control Orden Público, e Iván Contreras Figueroa, prefecto de Fuerzas Especiales de La Araucanía. Es un segundo caso donde se fraguan pruebas para involucrar a Mapuches en hechos de violencia. 

El suboficial Patricio Sepúlveda, el sargento 2º Raúl Ávila, el sargento 1º Carlos Alarcón y el cabo Braulio Valenzuela son los cuatro funcionarios de Carabineros que fueron dados de baja por destruir la tarjeta de memoria que contenía el registro audiovisual del operativo que derivó en el asesinato de Camilo Catrillanca. El joven mapuche de 24 años se trasladaba en un tractor, junto a un menor de edad, cuando recibió un disparo en su cabeza, el pasado 14 de noviembre en la comuna de Ercilla.

Según un reportaje de Ciper, hubo un quinto efectivo involucrado, el cabo Gonzalo Pérez, quien conducía el vehículo J-040 en el que se trasladaban sus compañeros. Pérez no recibió sanciones, puesto que no habría descendido del carro policial.

El relato del menor

Para que las autoridades llegaran a la conclusión sobre la irregular acción de los uniformados, resultó clave el testimonio que entregó el menor de edad que acompañaba a Camilo Catrillanca en el tractor. M.P.C. de 15 años relató a personal del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), la noche del 14 de noviembre, los detalles de la intervención policial que culminó con el asesinato del comunero mapuche.

“Nosotros estábamos en la casa de Marcelo, con Camilo (Catrillanca), y luego salimos hacia la casa de Camilo en La Romana y nos pillamos que estaba cortado el camino y tratamos de pasar por un atajo, cuando nos encontramos con Fuerzas Especiales a pie. Ellos aparecieron de repente, apuntando. Aparecen 20 fuerzas especiales de infantería y comenzaron a disparar a quemarropa”, indicó el menor de edad.

El relato de M.P.C. continúa señalando que “cuando dimos vuelta el tractor avanzamos hacia delante y Carabineros dispara. Estábamos de espalda. Había uno de ellos con cámara. Él fue que disparó”.

A esto agregó que “ellos estaban disparando a nuestras espaldas, primero balines de goma, pero, de repente, mandó como 4 o 5 disparos al aire y hacia nosotros, ya que las balas rebotaban en el tractor”.

“Camilo iba manejando y me grita ‘agáchate’. Me agacho y veo hacia la izquierda y veo que estaba botando una cosa amarilla por la nariz. Paré el tractor, me bajé con los brazos en alto y grito: ‘Le dieron’, ‘le dieron’”, señala otro pasaje de las declaraciones que el adolescente entregó al INDH.

“Luego me tiran al suelo y me subieron a la tanqueta. Ahí adentro un carabinero se sacó la cinta de grabación. La guardó. Puso otra cinta en la cámara y comenzó a grabar. Cuando estaba esposado va un carabinero por detrás y me pega con la (subametralladora) UZI. Viene otro por detrás, que le decían coronel, y me pegó nuevamente”, añadió.

Versión policial clave
De acuerdo al artículo de Ciper, la Fiscalía detectó que las declaraciones del menor y de los carabineros era contradictoria. De acuerdo al portal informativo, los funcionarios policiales aseguraron que no portaban cámaras. La colisión de versiones hizo que el órgano persecutor revisara las grabaciones registradas por otros uniformados que llegaron al lugar de los hechos, momentos después del asesinato. De esta forma, el Ministerio Público pudo observar que uno de los cuatro efectivos dados de baja sí llevaba cámara. ..."
"... Por otro lado, la declaración voluntaria que prestó el equipo policial involucrado en el operativo de la muerte y en la detención del adolescente asegura que recibió un ataque “con armas de fuego”, frente a lo cual “se hace uso de las armas de fuego de cargo fiscal, efectuando disparos disuasivos y controlados a lugares seguros con la intención de emplear el sonido acústico para que los antisociales cesen el fuego..."
La narración continúa diciendo que en el camino se encuentran con el tractor donde Camilo recibió el disparo fatal. “Al ver nuestra presencia, efectúa una maniobra de viraje para retornar por la misma ruta, perdiendo el vehículo de vista, y avanzando un par de metros nos percatamos que se encontraba al lado izquierdo del camino, pudiendo observar a uno de los individuos que procedió a darse a la fuga. Alcanzado a las 17:03 y siendo reducido por el sargento 2° Raúl Ávila Morales, el cual se identifica como M.P.C., edad 15 años, chileno, soltero, estudios medios, domicilio: comunidad de Temucuicui, comuna de Ercilla”, se lee en el documento revelado por Ciper.
De acuerdo al cruce entre el relato de M.P.C. y el entregado por la policía, Ávila Morales fue quien detuvo al menor, quien por su parte, lo sindica como el autor de los disparos que terminaron con la vida de Camilo Catrillanca.