El mediocampista de Boca agregó que "lo único que importa ahora es jugar la final y ganarla", a cuatro días del choque en Núñez con River. Esteban Andrada asoma como candidato a estar en el arco en lugar de Agustín Rossi.

Nahitan Nández se mostró optimista a cuatro días del parido de vuelta por la final de la Copa Libertadores ante River Plate, el próximo sábado en el estadio Monumental, al remarcar que no tiene dudas "de que vamos a quedar en la historia" del club Xeneize.

"Jugar un Mundial es hermoso. Pero lo único que importa ahora es jugar esta final y ganarla. Para eso hay que ser inteligentes y la actitud en este tipo de partidos es fundamental", dijo el integrante de la selección de Uruguay en una conferencia de prensa realizada este mediodía en el predio de Casa Amarilla.

"Si digo que no tengo ansiedad, te miento. El que te diga lo contrario, es raro. Hay que respaldarse en la familia y en los compañeros. El del sábado es un partido único e irrepetible, podemos quedar en la historia de Boca y sé que va a ser así".

A su lado, el volante central Wilmar Barrios expresó la misma fe, y sostuvo que "me quedé para jugar esta Copa. Me motiva quedar en la gloria de este club. Son 90 o 120 minutos clave en mi carrera. Quiero estar en la historia como mis compatriotas (Jorge) Bermúdez y (Mauricio) Serna", dijo el integrante de la selección de Colombia.

"La actitud, el sacrificio del compañero y las ganas de dejar todo por esta institución no se negocia. Estamos preparados para que el sábado el que entre a la cancha, el que sea suplente o no se concentra, deje todo para darle una alegría a nuestros hinchas. Yo también tengo fe de que vamos a ser campeones", agregó el futbolista colombiano.

Con respecto a la posibilidad de utilizar el VAR en la final, Nández dijo que "debemos estar ajenos al juez y al VAR. Debemos estar atentos a todo, pero no obsesionarnos por ese tema. El primer partido me cuidé por tener amarilla. Ahora voy a poder raspar más, estoy más liberado", indicó.