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Estará a cargo del doctor Iván Pérez, profesional que desarrolla investigaciones arqueológicas en la provincia de Neuquén desde hace más de 15 años.

El próximo martes 26 de enero a las 18, se llevará a cabo el encuentro virtual “Somos lo que comemos: explorando los cambios en la dieta de los habitantes prehistóricos de Neuquén”, en el marco del ciclo “Bajo la Tierra: Arqueología y Paleontología en Neuquén” que organiza la dirección provincial de Patrimonio Cultural del ministerio de las Culturas.

Se abordará la cambiante red ecológica de la que formaron parte los humanos durante los últimos 15.000 años en la región, y a través de distintas evidencias fósiles se analizará la diversidad de especies consumidas por las personas y su impacto en la demografía humana, así como la composición de las comunidades ecológicas, incluyendo los grandes mamíferos extintos hacia el fin de la última glaciación.

La charla estará a cargo del doctor Iván Pérez, profesional que desarrolla investigaciones arqueológicas en la Provincia de Neuquén desde hace más de 15 años, y que se desempeña como investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata.

La propuesta busca difundir las investigaciones arqueológicas y paleontológicas que se desarrollan en nuestra provincia de la mano de sus protagonistas. La charla es abierta al público en general, y para participar se requiere inscripción previa enviando un correo a la casilla Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


Acerca de la charla

Pérez señaló que se mostrará cómo eran los ambientes naturales durante la época de los primeros poblamientos humanos y explicó “en la región patagónica en general y la zona de Neuquén en particular los ambientes eran muy diferentes. Había clima más frío y especies de mega mamíferos como perezosos gigantes, mastodontes, caballo americano y algunas especies emparentadas con el guanaco actual. El ambiente era más parecido a lo que es África ahora, y la disponibilidad de especies tiene un peso importante en cuanto a los asentamientos de poblaciones humanas”.

“A nivel paleontológico. sabemos las especies que estaban en un lugar. La información sub arqueológica de restos animales en sitios arqueológicos es otro recurso para entender la alimentación de otras épocas, y también se hacen pruebas químicas que miden una variante del carbono y el nitrógeno presentes en los organismos, que cuando los comemos quedan restos en nuestros huesos, y con análisis químicos podemos recopilar información muy valiosa”.

Por esa razón, asegura que “en parte, lo que comemos día a día define lo que tenemos en nuestros huesos, por eso, de algún modo, somos lo que comemos”.

Por último, indicó que “también se analizará cómo cambia a lo largo del tiempo la demografía. Cuando hay pocas personas, hay más posibilidades para elegir presas. La competencia pudo haber aumentado la cantidad de especies que se consumían a lo largo del tiempo, y se puede establecer una relación entre algunas extinciones y la llegada de humanos”.