A poco más de un año de la irrupción del Covid-19, el recrudecimiento del virus que se experimentó a nivel general forzó a varios Gobiernos a aplicar nuevas restricciones para detener su propagación, incluso en países que ya están vacunando, mientras que un equipo internacional de expertos llegaba a la ciudad china donde el virus se detectó por primera vez.

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Con el objetivo de investigar el origen del virus que desde mediados de diciembre de 2019 ha contagiado a cerca de 92,7 millones de personas y se cobró la vida de más de 1,98 millones, 13 de los 15 científicos enviados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) llegaron a la ciudad china de Wuhan, luego que dos debieran permanecer en Singapur tras dar positivo en anticuerpos de la Covid-19, informó el organismo en Twitter.

Los especialistas, que comenzarán a trabajar de inmediato con expertos chinos vía videoconferencia, deberán hacer dos semanas de cuarentena, un hisopado y test de anticuerpos para Covid-19, informó CGTN, el canal de TV en inglés de la cadena pública china CCTV.

Mientras tanto, la incisiva propagación de la enfermedad y sus recientes mutaciones empujaron a distintos países a cargar nuevamente con restricciones a sus sociedades y economías para mitigar los contagios.

Además, el director para Europa de la OMS, Hans Kluge, instó a la región a ser solidaria tras informar que el 95% de las vacunas contra la Covid-19 administradas en el mundo fueron inoculadas en solo diez países, sin dar a conocer cuáles, consignó la agencia de noticias AFP.

Pero ni siquiera estas potencias mundiales que concentran la vacuna han logrado evitar imponer una nueva serie de medidas restrictivas, incluidas cuarentenas y toques de queda.

Por ejemplo, el Gobierno italiano extendió hasta el 15 de febrero la prohibición de los desplazamientos no justificados entre las 20 regiones del país y prorrogó hasta el 5 de marzo la norma que permite a sus habitantes invitar un máximo de dos personas a sus casas.

Además, instituyó una zona "blanca", o de bajo riesgo epidemiológico, de una incidencia de contagios inferior a 50 por cada 100.000 habitantes y que se suma a las actuales divisiones del país en colores amarillo, naranja y rojo.

En paralelo y debido a la nueva variante del coronavirus detectada en la Amazonia brasileña, el Gobierno británico prohibió el ingreso de pasajeros desde Argentina y del resto de los países de América del Sur, además de Portugal, "dados sus estrechos lazos de viaje con Brasil".

Las llegadas desde Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Guyana, Panamá, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela estarán prohibidas a partir de mañana a las 4 de la madrugada hora local “a raíz de la evidencia de una nueva variante en Brasil", anunció el ministro de Transportes, Grant Shapps, en Twitter.

Francia, por su parte, exigirá una prueba negativa de coronavirus a todos los viajeros externos a la Unión Europea, entre ellos los argentinos, desde el próximo lunes para evitar que porten nuevas variantes del patógeno, informó el primer ministro, Jean Castex.

El país galo impondrá asimismo un toque de queda nacional a las 18 a partir del sábado y durante al menos 15 días en otra medida restrictiva tendiente a contener el repunte de contagios.

Mientras tanto, en una Alemania bajo confinamiento, el Instituto Robert Koch reportó 1.244 muertes por coronavirus en un día, un nuevo récord desde el inicio de la pandemia y una situación considerada "muy preocupante" por el director de la institución, Lothar Wieler.

"Las unidades de cuidados intensivos nunca han estado tan agotadas como en los últimos días", añadió Wieler, citado por la cadena CNN, tras informar, además, 25.164 nuevos contagios e instar a los ciudadanos a quedarse en casa "siempre que sea posible".

Distinta es la situación en Rusia, donde el seguimiento de la vacuna Sputnik V continúa "sin reacciones indeseables" y su producción asciende a los 3,5 millones de dosis al mes, informó el director del Centro de Epidemiología y Microbiología Nikolái Gamaleya, Alexander Gintsburg, mientras que en Moscú, el alcalde Sergei Sobyanin anunció la apertura de escuelas a partir del próximo lunes.

En Medio Oriente, la curva epidemiológica en el Líbano no es tan distinta a la de Europa. Este jueves inicio un confinamiento estricto hasta el 24 de enero para contener un aumento de casos que se registra desde finales de diciembre y que está dejando a los hospitales al borde de sus capacidades, mientras el país acumula más de 231.000 casos y 1.740 fallecidos.

Turquía, que supera los 2,3 millones de casos y 23.000 muertes, inició su campaña de inmunización con el personal sanitario y la vacuna china CoronaVac, mientras que Israel superó por tercer día seguido los 9.000 contagios, pese a mantener desde el 8 de enero el cierre de comercios, escuelas y guarderías.

En paralelo, África ya registra más casos diarios de la Covid-19 en su actual segunda ola que durante la primera del año pasado, anunció la OMS, un incremento que adjudicó a la nueva variante del virus descubierta en Sudáfrica y que ya está presente en Botswana, Gambia y Zambia.

Además, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de África llamó a los Gobiernos del continente a tomar medidas urgentes para prepararse para empezar a suministrar las 270 millones de dosis de las vacunas que obtuvieron ayer, y el ministro de Salud de Túnez, Fauzi Mahdi, comunicó un confinamiento de cuatro días a partir de este jueves, replicó Europa Press.