Por alguna razón, la obra pública de Plaza Huincul está permanentemente expuesta al vandalismo. Han robado cables de electricidad, farolas y luminarias. Ahora fue el turno de los aparatos que sostienen los tubos de la garita de colectivos que está ubicada en el límite con Cutral Co, sobre Avenida Keidel. La obra pública se paga entre todos, sirve a muchos y unos pocos...