Se cultivan en forma agroecológica por los internos el Complejo Penitenciario V de Senillosa bajo el plan Huertas Terapéuticas en Contextos de Privación de la Libertad.

A partir de la experiencia productiva que el programa PRODA del ministerio de Producción e Industria, lleva a cabo en el Complejo Penitenciario V de Senillosa, y con motivo de la abundante cosecha de la temporada de otoño-invierno en las huertas de la institución carcelaria, se realizó una donación de verduras de hojas a la organización Cáritas con sede en Plottier.

Fueron entregadas jaulas de acelga, espinaca y lechuga, entre otras especies hortícolas para que la organización social disponga su destino a través de los comedores y comunidades que atiende en distintos puntos de la provincia.

Las verduras donadas se cultivan en forma agroecológica por los internos que trabajan la tierra en el plan Huertas Terapéuticas en Contextos de Privación de la Libertad.

Esta experiencia se lleva a cabo a partir de los convenios de cooperación firmados desde el 2019 entre el Programa de Desarrollo Agroalimentario (Proda) y el Ente de Cooperación Técnica y Financiera del Servicio Penitenciario Federal (Encope).

A partir del trabajo interinstitucional se desarrollan diferentes módulos productivos ubicados en distintos sectores del amplio complejo penitenciario, teniendo como finalidad promover la alimentación saludable, ofreciendo a los internos trabajadores el acceso a alimentos frescos y sanos cultivados por ellos mismos; provocar un efecto terapéutico a través de la vinculación con la tierra y una formación laboral que les sirva como horizonte tras su egreso.

Caritas es una organización religiosa que trabaja en sentido comunitario a través de un servicio de voluntariado para asistir a personas en situación de pobreza, buscando promover conciencia solidaria y el desarrollo personal, familiar y comunitario.

Huertas en contexto de privación de la libertad.

Las huertas que funcionan dentro del Complejo Penitenciario V de Senillosa, tienen más de 100 bancales en producción y 5 invernaderos para el cultivo bajo cubierta. En estos espacios el centenar de internos que participan producen alimentos durante todo el año.

Cuenta con deshidratadores solares, riego por goteo y un sistema de compostaje que incorpora los residuos orgánicos de la cocina. De esta manera se articula junto con el personal de la institución, transformando los restos vegetales que se generan a diario, en materia compostada para nutrir el suelo productivo.